JULIO CÉSAR ARCINIEGAS
LA ABREVIATURA DEL ÁRBOL
SÉPTIMO DE MI HUERTO
De los árboles les ofrezco el séptimo de mi huerto,
primero sus ramas que amarran el vacío en la justa preñez del oxígeno.
En cuanto a la imaginación,
lo dedico por el astro incluido en sus hojas,
que da la sabiduría de la fijeza,
lo dedico a todos los poetas que están suspendidos,
desde el cielo y muy cerca al horror,
porque las palomas les parecen miserables,
porque este árbol nació de la piedra como visión de las estrellas,
y bautizado en nombre del polvo,
responde al ejercicio puro del uso,
así esté envuelto en palabras y pueble la memoria del aire.
ESTIGMA
Parece se evaporara a la mitad de un aire alto.
Allí concilian el dormir los pájaros y
los ángeles que deshacen las raíces frágiles,
sus limitaciones terrenales, lo decadente,
lo efímero, los principios recluidos por tiempo,
la desolada pausa entre días y noches,
el denso reino de la materia que se eleva.
El árbol persevera tras la suerte de los frutos
y dice que el sol le cierra los estigmas de las cavidades.
ITINERARIO
El hombre ha pintado un árbol que imagina quemar
con el primer viento y ha izado un pájaro habitante
de la alfombra en lo alto de los frutos creados desde la saliva.
El hombre ha ejercido la notarial fisura por la que manan las pieles festejadas.
Va a enterrar entre dos recuerdos el árbol abandonado por el sueño.
Lo pintado es infinito. Desde sus manos ha soplado el bosque
iniciando el itinerario de lo inexpresable.
El árbol confundido empieza a reconstruir la irrealidad
que crece en la memoria.
Julio César Arciniegas;
Poeta de Colombia.
Fotografía del texto,
por Bessy,
El Árbol y el Sol.
SÉPTIMO DE MI HUERTO
De los árboles les ofrezco el séptimo de mi huerto,
primero sus ramas que amarran el vacío en la justa preñez del oxígeno.
En cuanto a la imaginación,
lo dedico por el astro incluido en sus hojas,
que da la sabiduría de la fijeza,
lo dedico a todos los poetas que están suspendidos,
desde el cielo y muy cerca al horror,
porque las palomas les parecen miserables,
porque este árbol nació de la piedra como visión de las estrellas,
y bautizado en nombre del polvo,
responde al ejercicio puro del uso,
así esté envuelto en palabras y pueble la memoria del aire.
ESTIGMA
Parece se evaporara a la mitad de un aire alto.
Allí concilian el dormir los pájaros y
los ángeles que deshacen las raíces frágiles,
sus limitaciones terrenales, lo decadente,
lo efímero, los principios recluidos por tiempo,
la desolada pausa entre días y noches,
el denso reino de la materia que se eleva.
El árbol persevera tras la suerte de los frutos
y dice que el sol le cierra los estigmas de las cavidades.
ITINERARIO
El hombre ha pintado un árbol que imagina quemar
con el primer viento y ha izado un pájaro habitante
de la alfombra en lo alto de los frutos creados desde la saliva.
El hombre ha ejercido la notarial fisura por la que manan las pieles festejadas.
Va a enterrar entre dos recuerdos el árbol abandonado por el sueño.
Lo pintado es infinito. Desde sus manos ha soplado el bosque
iniciando el itinerario de lo inexpresable.
El árbol confundido empieza a reconstruir la irrealidad
que crece en la memoria.
Julio César Arciniegas;
Poeta de Colombia.
Fotografía del texto,
por Bessy,
El Árbol y el Sol.